‘Delirio de grandeza’

Tenía la intención de volvera a escribrir sobre la ‘caja tonta’ pero mi afición a devorar links, me ha llevado a un tema más interesante y más importante: la Ley Sinde.

Todo el mundo sabe algo sobre está polemica ley y también sobre el Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet” que varias personas desarrollaron para expresar su opinión adversa a la dichosa ley. Dicho manifiesto fue creado a partir de las opiniónes de un grupo de personas que se encuentran inmersas de algun modo en el mundo de internet, y agrupa los puntos que dichas personas en común acuerdo veían conveniente expresar. El cual tuvo gran repercusión, apareció en ‘miles’ de webs y blogs, además del apoyo de los internautas que suscribían al mismo en mayor o menor medida. Llego a tanto que dicho grupo tubo reuniones mediaticas con el gobierno y otras instituciones. En dichas reuniones los componentes del grupo expresaron que ellos acudían a título personal y no en representación de nadie, aunque tuviesen el apoyo de parte de la sociedad.

Hoy me entero de que varios de estos internautas se han visto envueltos en una ‘trampa’ en favor de dicha ley (en mi opinión). Aqui dejo ‘enlaces’ (o links) para que podais tener la opinión de los implicados, bueno en verdad dejo solo un enlace que dirige a una entrada del blog de Enrique Dans y en el final de la misma se añaden a modo de actualizaciones las respuestas que se generan tras descubrir la trampa.
Enrique Dans-¿Negociación?…
Creo que es mejora añadir la explicación que da uno de los implicados y posiblemente el mayor perjudicado —> ¿Quién me manda a mí?

Un intento de resumen: De alguna manera uno de los implicados en la gestación del manifiesto, David Maeztu, con ‘sus buenas intenciones’ de buscar solución, redacto un escrito que pensaba que podía a llegar a buen puerto su alternativa. Se lo muestra a ‘varias’ personas recibiendo aprobación y luego decide comentárselo sus colegas del manifiesto (“en defensa…”), para realizar una reunión y quiere que sea discreta. Aquí puedo imaginar, por como soy yo, que prefiere algo tranquilo sin la parafernalia de medios de publicación y demás, pero tal vez demasiado discreta que hace saltar la alarma a sus colegas.  La cosa no queda ahí, cabía la posibilidad de que el texto llegase al senado y se aprobase, esto según parece se lo comento a uno de sus colegas. Ya informados todos de la reunión, sus colegas empiezan a hablar entre ellos y se mosquean aun más. La bomba explota cuando estos reciben llamadas de periodistas sobre un documento que llega al senado y que sus ‘fuentes’ parece que otorgan la propiedad a los internautas (dando por hecho que todos los internautas, hayan suscrito o no el manifiesto en contra de la ley y otorgando también su representación en los promotores del manifiesto, los cuales siempre se han negado a actuar como representantes sino como únicamente representantes de sí mismos). Y a partir de aquí es cuando empieza la reacción de los implicados para intentar dejar claro lo sucedido.

Mis conclusiones:

– No conozco a David Maeztu, así que cuando digo ‘sus buenas intenciones’ puedo dudar de ellas, ya que el único que las conoce, de verdad, es él.

– Pienso que posiblemente, se dejo llevar por la ilusión, él mismo habla de posibilidades de llegar a buen término.

– Es entendible que sus colegas se mosqueasen al ver que ya estaba todo en marcha sin tener ellos conocimiento. Pienso que también fue la ilusión la culpable.

-Posiblemente la otra parte vio una oportunidad para beneficiar a su causa a través de la intención de David, puede que lo hayan utilizado o puede que la ilusión le haya jugado una mala pasada, la verdad yo no la sé…

– Por último, acorde con el titulo de la entrada, pienso que sufrió ‘delirio de grandeza’ también por dejarse llevar por la ilusión, pero el fue quién no supó admitir que lo que se proponia era un proyecto demasiado grande para poder llevarlo acabo el sólo. Porqué nosotros mismos sin quererlo nos dejamos llevar por la ilusión y no nos damos cuenta que necesitamos que alguién nos ayude a mantener los pies en el suelo. Pero no veo normal que saque su orgullo e intente defender con uñas y dientes algo que no puede defenderse asi, se confundió, metió la pata y punto. Tocaba admitir sus errores y aprender de ellos, y no recriminar a nadie nada. Porque cuando alguien quiere algo, para conseguirlo tiene que actuar coherentemente y sopesar las consecuencias. Tienes mi apoyo por lo que (creo que) quieres hacer, pero simplemente creo que te confundiste y lo mejor es que lo admitas pero sin recriminar.

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